30 de agosto de 2014

Una amenaza que estremece

El ISIS amenaza a Francisco y lo acusa de “ser portador de falsas verdades”

Los servicios secretos de Italia dieron el alerta a El Vaticano. El Papa había pedido oraciones contra la “violencia insensata”. El grupo terrorista que ocupa territorios del norte de Irak y Siria es el que decapitó a un periodista de EEUU.

"El papa Francisco está en la mira del grupo terrorista islámico que controla territorios en Siria e Irak, bajo la acusación de “portar falsas verdades”, alertaron los servicios secretos italianos. La advertencia mundial apareció en la portada del diario italiano “Il Tempo”. Esa organización yihadista es responsable de la decapitación del periodista estadounidense James Foley."

Se trata de una amenaza que no me tomaría a broma; las cosas están llegando muy lejos y veo a Occidente débil, despistado y sin solvencia moral para combatir el fanatismo que caracteriza al grupo terrorista en cuestión. queda claro que no se anda con chiquitas, y seguro que no le hace ninguna gracia una persona como el papa Francisco que se ha convertido en uno de los pocos referentes morales que nos quedan por estas zonas del planeta.

Francisco es un hombre de fe, sin duda, y una persona de una altura tal que seguro que ni le asustan estas amenazas ni le van a hacer ni cambiar ni echarse para atrás. En un mundo occidental decadente y asfixiado por la ausencia de valores y la decrepitud moral se intuyen tiempos malos, y preocupa seriamente que tengan en el punto de mira a una de las pocas personas que inspira confianza. Toca rezar, que Dios es sin duda misericordioso.

28 de agosto de 2014

Vuelve el fútbol de antes


La gran sorpresa de los campeonatos ligueros españoles en la pasada temporada fue, sin ninguna duda, el ascenso del Eibar a 1ª División, desde mi punto de vista por encima del enormemente meritorio título de liga obtenido por el Atlético de Madrid del "Cholo" Simeone. Nadie esperaba que un equipo recién ascendido de 2ª B, con una larga trayectoria en la división intermedia en la que solía desempeñar el papel de modesto, casi siempre luchando en la parte media-baja de la clasificación y con el cartel, auténtico "sambenito", de equipo de ámbito regional con campo difícil, terminara ascendiendo de manera directa y con el título de campeón.

A algunos no les gustó el ascenso del Eibar, argumentaban que se había ubicado en la máxima categoría un equipo sin pasado y excesivamente modesto, tal vez ignorando sus enormes méritos y la existencia de otros antecedentes tan dignos como el Alcoyano, la Cultural Leonesa, el Europa, o más recientemente el Lleida, el Extremadura y el Xerez. La presencia del Eibar en primera tiene la virtud de devolvernos un fútbol más auténtico, la presencia en los campos más importantes de España de un equipo modesto, luchador, sin nombres de relumbrón y bien construido, que lucha los noventa minutos y es difícil de doblegar, a la vez que sus partidos como local los juega en el viejo "Ipurúa", un estadio de los de antes, en el que los espectadores se ubican físicamente encima de jugadores y árbitros, donde no hay palcos para hacer negocios y la afición canta y disfruta independientemente del resultado que señala el marcador, con partidos a los que se acude tras un buen marmitaco y tras los que se termina con unas cañas que sientan de miedo aunque se haya perdido. El Eibar comenzó la Liga doblegando a una Real Sociedad europea, con un gol marcado por un tal Javi Lara que si lo hubiera firmado Cristiano Ronaldo nos lo hubieran repetido en todos los telediarios de la semana. 

El fútbol que representa el Eibar nos devuelve al pasado, como también lo hace el que escenifican el Mirandés en "Anduva" o la Ponferradina en "El Toralín", un fútbol sin glamoures artificiales, sin negocios escandalosos y a veces cuasi delictivos, sin jugadores que anuncian colonias o calzoncillos, donde predominan las charangas, las familias reunidas en el graderíos y algún señor con el puro en la boca, sin grupos ultra, en todo caso algún exaltado siempre bajo control. Un fútbol que nos recuerda al de nuestra infancia, al  Pontevedra del "hay que roelo" con Irulegui, Batalla, Cholo, Neme y Martín Esperanza, el Córdoba de los calvos Simonet y Juanin, que en los 60 aguantaban milagrosamente en 1ª con los citados más Navarro, López, Luis Costa, Riera y Jara., el  Sabadell que se surtía de los restos de serie de  los demás equipos, especialmente Barça y Español: Isidro, Pini, Arnal, Torrent, Valls, Montesinos, Palau, Marañón y Sertucha, que en los cromos figuraba con un pañuelo en la cabeza, el Burgos del viejo "Plantío" que a comienzos de los 70 aguantó en primera con el mítico meta Bitoren Bilbao y jugadores de la cantera "vasco-burgalesa" como Raúl, Astorga, Ederra, Olalde, Requejo y el zaragozano Angelín o años más tarde el Cádiz de Irigoyen, que aguantaba año tras año con Carmelo, Dieguito, Barla, Cortijo y, por supuesto, el "Mágico" González.

Sea bienvenido el Eibar, un equipo ejemplar, un grupo de hombres que deberían constituirse en antecedente necesario para esa tarea tan importante de regenerar el fútbol, un deporte donde hace mucho se perdieron los papeles y que necesita cordura, sencillez y racionalidad.

26 de agosto de 2014

Muere un Sir


El pasado 24 de agosto falleció en Londrés el actor y director de cine británico Richard Attenborough, un cineasta de nivel que iba a cumplir 91 años y había nacido en Cambridge. Attenborough es uno de esos actores ingleses que se iniciaron en el teatro -estudio en la Real Academia de Arte Dramático- y luego triunfaron en el cine mostrando un saber estar y un estilo muy especiales; no me extraña que, como es el caso de Attenborough, acabaran siendo nombrados Sir -Lawrence Olivier, Alec Guiness, ...-. El País le definió en su obituario como "icono del mejor cine británico", un calificativo que sin duda hago mío.Como bien resalta Diego Galán, autor del citado artículo, el actor fallecido fue un llamativo representante a ese cine británico que en su día compitió en calidad y éxito con el de Hollywood, frecuentemente con películas históricas y de guerra. Significativa es su primera presencia en pantalla, en el reparto de "Sangre, sudor y lágrimas" (1942), un film estrenado en plena guerra mundial, dirigido por David Lean y Noel Coward y en el que a Attenborough le correspondió un modesto papel de desertor, un papel que durante un tiempo le encasilló demasiado.

Mis limitados conocimientos cinematográficos hacen que mi primer recuerdo de Richard Attenborough como actor se remonte a "La gran evasión" (1963), el célebre film de John Sturgess en el que se lucía Steve McQuueen junto a otros grandes de la acción como James Garner, Charles Bronson, James Coburn y el televisivo David McCallum, entre otros; al actor desaparecido le corresponde el papel de cerebro de la huida, con ese frustrante final en que es "pescado" por un truco infantil. Antes de este film aparecen un número notable de películas de las que no puedo informar demasiado: destacan bastantes de guerra y compañeros de reparto tan ilustres como Anne Crawford, David Niven, Dirk Bogarde, Robert Donat, Ana María Pier Angeli, Jack Hawkins, Peter Sellers o Patrick MacGoohan. De la misma década de la película de Sturgess llaman la atención "El extravagante Dr. Dolittle" (1967), bajo la dirección de Richard Fleischer y con Rex Harrison y Samantha Eggar como cabezas de reparto, que fue galardonada con varios Globos de Oro, así como un film con un título tan curioso como "Si quieres ser millonario, no malgastes el tiempo trabajando" (1969), dirigida por Joseph MacGrath y con un reparto en el que junto a Attenborough aparecen nombres tan ilustres como variados -Peter Sellers, Christopher Lee, Raquel Welch- y nombres sorprendentes -Roman Polanski y Ringo Starr-. Del mismo año y director destaca "Los pecados de la Sra. Blossom, donde comparte estrellato con Shirley MacLaine.

En los años 70 el actor intervino en unas cuantas  películas interesantes; de ellas he visto tres: una discreta versión de los "Diez negritos" de Agatha Christie, dirigida en 1974 por Peter Collinson en la que Attenborough es uno de los principales intérpretes junto a Oliver reed, Elke Sommer y Herbert Lom; "Brannigan" (1975), con John Wayne en papel de policía y "El factor humano" (1969), la magnífica versión de la novela de Graham Grene que dirigió Otto Preminger. También llaman la atención "El estrangulador de Rillington Place" (1971), de Richard Fleischer, "Desafío al mundo" (1975), también de Preminger, un film ambicioso que no tuvo en taquilla el éxito esperado y coprotagonizaba junto a otro inglés de lujo, Peter O'Toole y "Culpable sin rostro" (1965), de Michael Anderson y con un reparto notable: Michael York, Richard Attenborough, Trevor Howard, Stacy Keach, Christopher Plummer y Susannah York.


En los años 80 Attenborough se dedica en exclusiva a la dirección cinematográfica, y no aparecen en las listas películas interpretadas por él hasta "Parque Jurásico" (1973), el enorme éxito de Steven Spielberg en el que encarna a John Hammond, el millonario gerente de "InGen" cuya ambición provoca el drama; con él aparecen actores del nivel de Jeff Godblum y Samuel J. Jackson. El film tuvo un remake notable, "El mundo perdido" (1997). No han sido éstas las últimas grandes interpretaciones del actor, pues es inolvidable su breve papel de embajador inglés en el "Hamlet" (1996) de Kenneth Branagh ciompartiendo un reparto espectacular -Kenneth Branagh, Derek Jacobi, Julie Christie, Kate Winslet, Robin Williams, Gerard Depardieu, Billy Cristal, Charlton Heston, Judi Dench, ... así como su trabajo en otra película histórica, "Elizabeth" (1998), de Shekhar Kapur y con tres actores excepcionales: Cate Blanchet, Geoffrey Rush y Joseph Fiennes.


No obstante, el gran triunfo de Sir Richard Attenborough lo tuvo como director, ganando el Oscar de Hollywood al mejor director por "Ghandi" (1982), un colosal trabajo sobre la figura del gran lider de la independencia de la India. El film obtuvo nada menos que 11 Oscar, entre ellos a la mejor película, el mejor director y el mejor actor principal (Ben Kigsley), "Gandhi" es, sin duda una obra maestra, una película que por sí sola consagra a un hombre. Recuerdo haber visto en 1975 "El joven Winston" (1972), un film sobre la infancia, juventud e inicios en la vida pública de Winston Churchill que protagonizaron Simon Ward, Robert Shaw, Anne Brancfot, Jack Hawkins, John Mills y Anthony Hopkins y que con los años descubrí que había dirigido Attenborough. También me encantó "Tierras de penumbra" , dirigida por Attenborough en 1993 y protagonizada por Anthony Hopkins y Debra Winger, una maravillosa película sobre la vida de C.S. Lewis. Otro éxito del británico como director fue "Grita Libertad" (1987), auténtica epopeya sobre la lucha contra el appartheid en Sudáfrica con Kevin Kline y Denzel Washington en los papeles principales, sin olvidar "Chaplin" (1992), "Entre el amor y la guerra" (1997) y "Cerrando el círculo" (2007).


El currículum de Richard Attenborough es enorme, y sobre todo brillante; a lo largo de su vida prestó un impagable servicio al cine de calidad, a la cultura y a la honestidad en su trabajo, tanto delante de las cámaras como detrás de ellas. Descanse en paz.



24 de agosto de 2014

Desayuno en velador discreto


Viernes y sábado estuve por la Costa Dorada; entre Salou y Tarragona pasé un par de días gratos que me vinieron bien para esa sana tarea de desintoxicación de los agobios habituales que tan bien nos suele venir de vez en cuando. Dos días dan para mucho, y podría hablar de sucesos, sentimientos y personas, pero por una parte no pretendo hacer balance de un viaje sin mayor trascendencia y por otra, tampoco deseo ni entrar en intimidades ni poner colorado a nadie con halagos y agradecimientos, aunque motivos tengo en abundancia para ambas cosas.

El sábado me apunté, como ya había hecho otras veces, a un almuerzo matinal en la terraza de una modesta cafetería ubicada en la Rambla Nova; el día ha ido apareciendo y poco a poco los tarraconins van ocupando la arteria principal; sentados en el velador desaparece toda sensación de prisa y solamente te tienes que preocupar de dar modesta satisfacción al apetito y compartir placeres discretos, sensaciones gratas y estilo sencillo con el resto de partícipes, que da lo mismo sean dos, tres o siete. En esta ocasión la cosa quedó en un "tú a tú", pero pienso que yo y mi interlocutor no necesitamos más, un  café con leche, una Coca-cola "Cero" y un bocadillo de butifarra blanca -hagamos por una vez país- para cada uno se convirtieron primero en objeto de deseo y posteriormente en suculento desayuno: alguno pensará que nos conformamos con poco, pero en esos momentos no necesitábamos ni servilletas de encaje, ni mayordomos de librea ni teteras de plata ... ni siquiera huevos fritos con chorizo.

Y antes y después de dar buena cuenta a los pedido, la buena conversación, el saber valorar el buen clima, la curiosidad de observar ambientes y paseantes, la gratitud hacia el buen servicio de la bien parecida camarera de la sonrisa y el tatuaje llamativo y la satisfacción de la buena compañía bastaron para convertir un momento objetivamente simple en subjetivamente grandioso. Y quien no sepa valorar estas cosas, no me cabe duda de que se las pierde, ... además de errar notoriamente.

22 de agosto de 2014

El primer drama taurino del que fui consciente

Aunque entre brumas recuerdo la noticia, y hasta la foto publicada en la revista "El Ruedo", relativa a la cornada mortal sufrida en la plaza de Las Ventas en agosto de 1964 por el banderillero de raza gitana Manuel Leyton "El Coli", perteneciente a la cuadrilla del entonces novillero José González "Copano", no tengo un recuerdo nítido y extenso de una muerte en el ruedo hasta la del canario José Mata, cogido por el toro "Cascabel" el 25 de julio de 1971 en la plaza de la localidad manchega de Villanueva de los Infantes, donde recibió una cornada que le partió la femoral y le llevó a la muerte dos días después en el Sanatorio de Toreros de Madrid. A mis 12 años ya llevaba tiempo siguiendo el escalafón taurino, nómina de la que no solamente me llamaban la atención las grandes figuras del momento -"El Viti", Paco Camino, Diego Puerta, "El Cordobés", Jaime Ostos, ...´- sino también aquellos matadores que solamente se vestías de luces un número de corridas que se podía contar con los dedos de una mano: de éstos recuerdo los nombres de Curro Montenegro, Manuel García "Palmeño", Antonio de Jesús, Vicente Blau "El Tino", Vicente Perucha, Manolo Carra,  Víctor Quesada, José María Membrives, Pepe Osuna y unos cuantos más. Eran nombres que representaban el aspecto más duro de una fiesta que por entonces vivía momentos de esplendor, pero en la que también existían los modestos, toreros que se tenían que partir la cara delante de aquellos toros que no quería nadie, normalmente en plazas de tercera y cuarta categoría. Entre éstos matadores se encontraba José Mata, un matador nacido en una tierra que ha dado muy pocos hombres para el toreo como son las Islas Canarias.

José Mata era un torero más bien bajito, pero bien preparado y poderoso. Había tomado la alternativa en 1965 uno de esos calurosos y turísticos veranos de Benidorm, siendo su padrino Manuel Benítez "El Cordobés", con quien había rodado una película -"Chantaje a un torero" (1963)- años antes, y con Manuel Herrero de testigo. La historia de Mata como matador de toros está marcada por las corridas duras y los toros difíciles, en la  lucha por rebañar contratos y quedar a la espera de suplencias y segundas oportunidades; eso sí, en Madrid gozó siempre de buen cartel y tuvo algún que otra actuación exitosa. El año de su trágica muerte el torero canario estaba resurgiendo del ostracismo y podía cerrar la temporada con un buen número de festejos toreados. El destino quiso que estas buenas perspectivas se truncaran abrupta y dramáticamente.

Curiosamente, José Mata no estaba contratado para intervenir en ese triste festejo, una corrida que suponía la inauguración de la Plaza de toros de Villanueva de los Infantes; la terna inicial era plenamente andaluza: el sevillano Juan Calero, el malagueño Paco Ceballos y Antonio Millán "Carnicerito de Úbeda", pero otros compromisos de Calero dieron a José Mata la oportunidad de sumar una nueva actuación, una circunstancia que terminó siendo dramática. Mata había realizado una magnífica faena al primer toro de la tarde, y a la hora de la suerte suprema certificó una enorme estocada, con la mala suerte de que a la vez que clavaba su espada en el lomo del toro "Cascabel", éste le corneaba por el muslo provocándole una herida terrible que terminaría costándole también a él la vida. El torero fue premiado con dos orejas y un rabo que nunca llegó a disfrutar.

La tragedia de José Mata sacó entonces a la luz el problema de las enfermerías de las plazas pequeñas; generalmente, era el caso de la de Villanueva, sus instalaciones no ofrecían garantía alguna para sacar adelante las cogidas más graves. Por esta razón a José Mata le pusieron un torniquete y lo metieron en una ambulancia rumbo a Madrid, en aquellos tiempos de carreteras malas y vehículos de segunda fila. A base de voluntarismo la ambulancia llegó a la capital, donde pudieron operar al torero, pero se perdieron cuatro horas preciosas, un tiempo que de haberse ahorrado el diestro hubiera salvado probablemente la vida. Trece años después, no obstante, floreció la misma polémica tras la cogida y muerte de Francisco Rivera "Paquirri" en Pozoblanco.

Hasta entonces, la muerte de un torero a consecuencia de una cogida era para mí mera historia, había oído hablar de "Joselito", Manuel Granero, Ignacio Sánchez Mejías, "Manolete", pero a partir de ese día uní a mis experiencias la conciencia de estas tragedias humanas.


20 de agosto de 2014

Arrogancias



"La más insensata de las arrogancias es la histórica: creer que nuestra verdad de hoy es la que cierra la larga cadena de errores del pasado y que, además, va a durar ya para siempre; confundir lo último con lo definitivo; pensar que ya se ha llegado, que se está pisando al fin tierra firme, ignorando que nada hay firme en la Historia, que el presente es tan fugaz como el pasado, que el futuro está llamando con impaciencia a la puerta y que cuando venga barrerá todo lo que encuentre."


Alejandro Nieto. Abogado y escritor.

Me hace pensar mucho esta frase de un hombre sabio y sensato; así definiría a Alejandro Nieto, al menos alguien que no anda vendido ni a inmóviles  ideologías, ni a lobbies obsesivos ni a tribus más o menos "progres" o "retros". Y me hace pensar porque me parece que atina bastante, que es una definición acertada de lo que pasa en nuestros días, con una clase política adocenada en un sistema que parecen pensar no cambiará nunca y ser incapaces de regenerarlo adecuadamente.

Y frente a ellos están surgiendo una especie de revolucionarios de diseño, de esos que repiten hasta la saiedad que todo se ha hecho mal a lo largo de la historia hasta su aparición, por mucho que cuando ves sus soluciones éstas tienen un añejo regusto a epidemias totalitarias que parecían superadas. Estoy cansado de escuchar que este país es una "m...", por mucho que se vean demasiadas cosas tan mal hechas, de oír vilipendiar su historia, a veces cuestionada desde la víscera y la ignorancia, con slogans superficiales y vanos, con frecuencia tengo la sensación de que el personal no sabe de lo que habla, por mucho que lo haga con tanta seguridad, sin temblarle ni la voz ni el pulso.

Cada español se ha convertido en juez implacable, en profetas del "yoyalodije" y "estosehaceasí"; todos sabemos de todo y prejuzgamos, calificamos y condenamos por adelantado. Lo triste es que ves el panorama y quienes están en el "machito" aparentan no enterarse, mientras oteas un futuro de odio y sinrazón. ¿Dónde están los líderes?, ¿dónde encontrar mensajes realmente constructivos y plurales?.



19 de agosto de 2014

Las razones del cariño


Las personas tenemos, afortunadamente, capacidad de querer, una facultad que se agranda si la ejercitamos y que el egoísmo y, en ocasiones las malas experiencias -lo que algunos llaman el polvo del camino- puede amortiguar. Con frecuencia el cariño deriva de lazos familiares, de una  amistad sincera e incluso de otro tipo de vínculos frecuentes en el ser humano -vecindad, profesión, aficiones compartidas, ...-. El cariño tiene bastante que ver con la fuerza de la sangre, tal vez sea el amor de una madre la forma más elocuente de describir lo que es amar, por mucho que también los hombres somos, por supuesto, capaces de querer -y mucho- y que el amor entre un hombre y una mujer asome como la forma habitual de culminar nuestros afectos personales.

Pero hay ocasiones en las que no acabas de explicarte ese cariño especial que le has cogido a una persona. No estoy hablando de pasiones ni enamoramientos, sino de ese sentimiento de alegría de ver a alguien,el  deseo de que sea feliz, de que las cosas le vayan bien. Debe de haber alguna razón más o menos objetiva y tal vez ignorada que nos lleve a la simpatía hacia otro, a lo mejor su sonrisa sincera, una mirada cómplice, el buen trato, el habitual cruzarse en el camino, ... Hay personas a quienes aprecias sinceramente sin saber muy bien porqué, con algunas esa empatía inicial acaba concluyendo en amistad, con otras no pasa de la complicidad, hasta del afecto completamente anónimo. Yo, con el tiempo, he consolidado unos cuantos "cariños" de cuyo nacimiento no sabría dar mucha explicación ... tal vez parte de ésta radique en mi propia necesidad de cariño: somos así las personas, y no tiene porque ser malo.

17 de agosto de 2014

Irak: ¿cómo se para ésto?


"Si no frenamos su avance, este movimiento terrorista extremadamente peligroso se hará cada vez mas fuerte, hasta que pueda tener como objetivo las calles del Reino Unido".

La frase es de David Cameron, y cada cual nos la podemos tomar como queramos: una exageración del líder de los tories, una visión parcial y hasta egoísta de un problema que afecta a muchos más, y en estos momentos a algunos de modo más directo y dramático, o una advertencia realista, de esas que ponen los pelos de punta. Imagino que hay un poco de todo, pero lo que no es ni falso ni broma es que la situación en Irak es más complicada que nunca, y que la realidad de un estado radicalmente islamista la tenemos ahí, no hay más que escuchar el testimonio del sacerdote argentino Luis Montes, que entre otras afirmaciones estremecedoras nos cuenta que los cristianos que no lograron huir antes de la toma de la ciudad de Bagdad ahora no pueden salir. "Solo les dan una opción: o islam o muerte".

Al escuchar y leer las últimas noticias sobre este problema tremendo, mis sentimientos se enfrentan en dos direcciones: el dolor y la impotencia por tanta muerte injusta e innecesaria y el miedo a lo que pueda venir, a que como dice Cameron el conflicto se extienda como epidemia imparable. Es la habitual lucha entre la solidaridad y el egoísmo; ante ello vuelvo mis ojos al Evangelio y sólo encuentro la esperanza en asumir el mandato del amor al prójimo y confirmar que hemos de regresar a la humildad: tanto poder, tanto progreso no sirve ante el odio y la guerra, solamente Dios, en su infinita bondad, puede arreglar esto. 

14 de agosto de 2014

Adiós a Lauren Bacall


Lauren Bacall falleció el pasado martes en Nueva York, ciudad donde había nacido hace 89 años. El haber estado casada con un monstruo del séptimo arte como Humphrey Bogart es posiblemente lo primero que nos viene a la cabeza al pensar en esta bellisima mujer, pero como muy bien dice Astrid Meseguer en su magnífico obituario de "El País", Bacall era, afortunadamente para los aficionados al cine, algo más que la viuda de Bogart. Pienso en Lauren Bacall y veo reflejados en una sóla persona la belleza indudable de Grace Kelly e Ingrid Bergman, los aires de "femme fatale" de Ava Gadner y Rita Hayworth y la genialidad interpretativa de Katherine Hepburn y Bette Davis.  No me resisto a copiar cómo describe a Bacall la citada periodista: 

"Nacida Betty Joan Weinstein Perske el 16 de septiembre de 1924 en Nueva York, por sus venas corría sangre polaca, germana y rumana, una mezcla explosiva que contribuyó a crear una personalidad arrolladora, dotada de una belleza enigmática, coronada con unos labios carnosos y una mirada felina que logró derretir al tipo más duro de la pantalla, Humphrey Bogart. Ambos vivieron una de las relacionas más envidiadas de Hollywood, comprometidos especialmente contra la caza de brujas del senador McCarthy.

Con Bogart Lauren Bacallcoincidió en cuatro películas, tres de las cuales incluyo entre los productos de cine negro con los que más he disfrutado: "El sueño eterno" (1946), de Howard Hacks, en el papel de hermana mayor de la pretendida descarriada hija del general Sternwood que encandila al mismísimo Philippe Marlowe, "La senda tenebrosa" (1947), de Delmer Daves, con un papel de  mujer misteriosa que le iba como anillo al dedo y  "Cayo Largo" (1948), de John Huston en el que da una réplica formidable a Bogart y Edward G. Robinson como dueña de un hotel tomado por unos gangsters. El cuarto film referido es el primero de todos, "Tener y no tener" (1944), una película dirigida por Howard Hacks que gusta menos a los entendidos.

La carrera de Bacall es larguísima, y entre sus trabajos se puden nombrar: "El trompetista" (1950), de Michael Curtiz, junto a Kirk Douglas, "Como casarse con un millonario" (1953), de Jean Negulesco, compartiendo protagonismo con Marilyn Monroe,   "La tela de araña" (1955),  con Richard Widmark y "Mi desconfiada esposa" (1957), junto a Gregory Peck, ambas de Vicente Minelli, "Callejón sangriento" (1955) de William A. Wellamn, con Jonh Wayne de "partenaire", "Escrito sobre el viento" (1956), un drama de Douglas Sirk con Rock Hudson a su lado,  "Sombra enamorada" (1958), de Jean Negulesco, "La India en llamas" (1959), de J. Lee Thompson, "Shock treatmen" (1964), de Denis Sanders, con Stuart Whitman, "La pícara soltera" (1964), de Richard Quine, una comedia con reparto estelar: Tony Curtis, Nathalie Wood, Henry Fonda, Mel Ferrer, ... y "Harper, investigador privado", de Jack Smight, con Paul Newman al lado. Con este film podríamos decir que termina la primera parte de la carrera cinematográfica de la actriz fallecida, a partir de ahí hay un parón de varios años y la Bacall pasa a desempeñar papeles secundarios en películas importantes donde sigue luciendo a primer nivel.

En la década de los 70 su primer film relevante fue la versión del "Asesinato en el Orient Express" de Agatha Christie que en 1974 realizó Sidney Lumet, para lo que se sirvió de actores del nivel de Richard Widmark, Albert Finney, Ingrid Bergman, Sean Cónnery, Anthony Perkins, Vanessa Redgrave, Jacqueline Bisset, Jean Pierre Casel, Michael York o Martin Balsam, un elenco en el que Lauren estuvo, por supuesto a la altura. En esos años también destaca "El último pistolero" (1976), de Don Siegel, con otros dos veteranos de lujo: John Wayne y James Stewart. En ,os 80 tuvo su papel en "Salud" (1980), de Robert Altmann, con Carol Burnett y Glenda Jackson, "El admirador" (1981), de Ed Bianchi, con el recientemente fallecido James Garner, "Mr. North", (1988), de Danny Huston, con Robert Mitchum en el cartel y "Cita con la muerte" (1988), otra aventura de Hércules Poirot, dirigida por Michael Winner, rodada en petra y con Peter Ustinov poniendo cara al detective belga.

En los 90 Lauren Bacall, camino de los 70 años, tuvo interpretaciones amgistrales, comenzando por su papel en la inolvidable "Mísery" (1990), la formidable versión de la novela de Stephen King que a las órdenes de Rob Reineir protagonizaron Kate Bates y James Caan y en la que borda el papel de la agente comercial de un célebre escritor de novelas. Tras "A start for two" (1991), deJim Kaufman y con Anthony Quinn, Bacall volvió a brillar en "Pret a porter" (1994), de Robert Altman, una comedia destacada que protagonizaban Marcelo Mastroianni, Sofía Loren, Jean pierre Casel y Kim Bassinger, en la que la veteranía de la Bacall dio de nuevo el nivel. No obstante, su gran trabajo de la época fue "El amor tiene dos caras" (1966), dirigida por Barbra Streissand y en la que interpreta a la bella madre de la fea Barbra, un trabajo que le valió su primera nominación a un Oscar, el de mejor actriz de reparto, un galardón que se terminó llevando Juliette Binoche ante la no disimulada decepción de Lauren que vio recompensada su paciencia trece años después con uno de esos Oscar honorarios que da la impresión se dan para contentar frustraciones o, como es el caso, reparar injusticias. "Le jour et la nuit" (1997), de Bernard Henry-Levy, junto a Alain Delon, "The Venice project" (199), de Robert Dornhel, junto a Denis Hooper y "Diamonds" (1999), de John Mallory Asher, con Kirk Douglas, fueron sus últimos trabajos llamativos del pasado siglo.

Lauren Bacall comenzó el siglo XXI con 76 años, lo que no le impidió seguir estando en la cresta de la ola y trabajando a destajo: "Dogville" (2003), de Lars Von Trier, junto a Nicole Kidman, "Reencarnación" (2004), de Jonathan Blazer, también compartiendo cartel con la australiana, "Llegando hasta el límite" (2004), de Lewin Webb y como primera actriz, "Manderlay" (2005), de Lars Von Trier, "The Walker" (2007), de Paul Schrader y "The forget" (2012), de Lawrence Roeck.

Dicen que ante la tumba de Humphrey, Lauren Bacall pronunció la mítica frase "fue bonito mientras duró", seguro que también es aplicable a ella, una mujer que "duró" mucho, y que además de guapa, inteligente y ocurrente -todo queda acreditado- parece que fue también muy trabajadora. descanse en paz.

12 de agosto de 2014

El dramático final de Robin Williams



Robin Williams apareció muerto en su domicilio del norte de California; el actor contaba 61 años y al parecer se puede haber suicidado. Williams atravesaba momentos difíciles debido a las depresiones y su particular drama se ha precipitado con un desenlace bien triste. Muy acertada la nota de su esposa pidiendo discreción y respeto, algo que; en medio de la agresividad de los medios de comunicación contemporáneos no se si va a ser posible.

La lista de películas protagonizadas por Robin Williams y que alcanzaron el éxito es llamativa, aunque para mí, simple problema de gustos personales, su nombre irá siempre unido a del inolvidable profesor; de "El club de los poetas muertos" (1989), la magnífica película de Peter Weir que tanto dio que hablar en su día. Recuerdo como si fuera hoy esas magníficas escenas de un viejo "College" británico con todas sus tradiciones y sus anquilosamientos donde llega un profesor con ideas nuevas y una vocación docente llamativa: "Oh capitán, mi capitán". Robin Williams era sin duda el hombre adecuado para dar vida a ese personaje que le valió una nominación para el Oscar al mejor actor, aunque esta vez le ganó Danny Day-Lewis por "Mi pie izquierdo". El film gustó muchísimo a algunos, a la vez que algún otro profesor poco "evolucionado" se rasgaba las vestiduras.

La primera nominación para la famosa estatuilla la recibió Williams por su trabajo en "Buenos días, Vietnam·" (1987), de Barry Levinson, cuando Michael Douglas se llevó el gato al agua por "Wall Street". En el film de Levinson borda el appel de un DJ famoso al que llevan a echar una mano en Vietnam y cuyos comentarios son considerados políticamente incorrectos por las autoridades. "Popeye"  (1980), "El mundo según Garp" (1982) y "Las aventuras del barón Munchausen" (1988) son otros trabajos relevantes del actor en esta década de los ochenta.

En 1990 el actor fallecido interviene en otra de mis películas favoritas de la época, "Despertares", de Penny Marshall, un film basado en la  autobiografía del neurólogo Oliver Sacks, personaje que interpreta Williams y al que da réplica un actor tan importantescomo Robert de Niro. Un film llenó de dramatismo, humanidad y profundidad. Al año siguiente rodaría "Morir todavía", junto a su director, Kenneth Branagh, la entonces esposa de éste, Emma Thomson y Andy García y "El Rey pescador", de Terry Gillian y junto a Jeff Bridges, con un papel dificilísimo de vagabundo con problemas mentales que le supuso su tercera nominación al Oscar, siendo esta vez derrotado por el arrasador Anthony Hopkins de "El silencio de los corderos". Posteriormente encadenó cuatro comedias destinadas al público más joven: "Hook"  (1991), "Toys" (1992), "Mrs. Doubtfire" (1993) y "Jumanji" (1995), todas ellas una demostración de su enorme capacidad de transformación.

El contrapunto a estos últimos trabajos fue el "Hamlet" (1996) de Kenneth Brannagh, con un reparto espectacular de actores consagrados -el propio Kenneth, Julie Christie, Billy Cristal, Gerard Depardieu, Kate Winslet- y viejas glorias -Charlton Heston, Jack Lemmon-.  y donde le correspondió el papel de Osric. A la cuarta fue la vencida y en 1997 obtuvo el Oscar al mejor actor, de reparto eso sí, por su trabajo en "El indomable Will Hunting", film dirigido por Gus Van Sant, en el que trabaja junto a Matt Dammon y Ben Affleck y donde da vida alpsicólogo y viejo amigo del conflictivo protagonista de la película. "Desmontando a Harry" (1997), "Patch Adams" (1998) y "Sueños cambiados" son sus últimos trabajos destacados del siglo pasado.

En el siglo actual los trabajos de Robin Williams también han sido numerosos; mi menor atención al cine ha dado lugar a que me suenen poco, pero sin duda Robin siguió trabajando con su genialidad y profesionalidad habiitual. A veces la vida de las personas se complica, tanto hasta tener un final tan trágico. Descanse en paz un actor que habitualmente encarnaba a personajes que sonreían y tenían corazón, él sin duda también debió de ser así.

8 de agosto de 2014

Música de calle


En los últimos tiempos cuando paseo por Zaragoza observo la presencia de artistas que tocan diversos instrumentos en la calle, a la vez que mantienen una caja,  funda de instrumento musical u otro objeto adecuado para que los paseantes depositen, si su generosidad y buena voluntad les mueve a ello, su libre aportación por el espectáculo. Ayer, en concreto, actuaba una pequeña orquesta junto al "Corte Inglés" de Independencia, mientras un joven y bien vestido violinista lo hacía justo al otro lado del paseo. Comprobé como en uno y otro caso el personal reaccionaba con agrado y solidaridad,  yo realicé mi modesta aportación a los primeros, mientras la persona que me acompañaba hacía lo propio con el violinista. En otras ocasiones he visto a una señora de aires germánicos tocando el violín en la calle Alfonso, sin olvidar a esos simpáticos sudamericanos que nos ofrecen de ves en cuando su bello folclore.

En estos tiempos de crisis hay muchos que lo pasan mal y se ven forzados a pedir, y también unos cuantos, me temo que no pocos, que se aprovechan de la caridad del personal para fomentar las mafias, ejercitar el engaño e incluso, a veces, servirse de ciertas formas de chantaje. Al margen de desgracias y trampas, es de agradecer ese aire fresco que ofrecen, en medio de los calores veraniegos y la deshumanización de la calle, estos artistas que posiblemente no tienen ni la suerte ni los contratos que merecen, y que con la misma soltura, naturalidad y buena cara que si estuvieran actuando en el Olimpia, el Teatro Real o la Scala ofrecen sus piezas gratuitamente creando ese ambiente de sana complicidad que a todos nos hace más humanos.

Hace ya mucho tiempo que me he propuesto realizar mi aportación económica a esta gente, lo necesitan, se lo ganan a pulso, se lo merecen. 


6 de agosto de 2014

Ébola


Gaza, Irak, Siria, Ucrania, ... no andamos precisamente ayunos de noticias alarmantes por estos mundos de Dios, pero hay una que me impresiona especialmente: la epidemia de ébola que están padeciendo diversos países de África ociidental -Liberia, Guinea, Nigeria, Sierra Leona, ...-, ha infectado a más de 1.500 personas y se ha cobrado cerca de mil vidas humanas. La existencia de un religioso español contaminado por el virus ha dado lugar a que los medios de comunicación españoles dieran aún más protagonismo al hecho. Esperemos que pronto se produzca una recesión de la enfermedad y poco a poco se vaya volviendo a la normalidad; mientras tanto hay incertidumbre, miedo y notable preocupación.

Una epidemia de esta naturaleza me trae a la cabeza la indefensión a la que estamos sometidas las personas ante la naturaleza; muchos han sido los avances de la ciencia, y en concreto de la medicina, pero una enfermedad de estas características nos convierte en frágiles hasta el extremo, nos pone en situación de pasar del todo a la nada en muy poco tiempo. Y esta debilidad nos debería volver más humildes, hacernos pensar en lo poco que somos, en la vanalidad de tantas ambiciones, tantas envidias y tantas vanidades, tenemos que ser conscientes de que nuestro papel en el mundo y en la historia es insignificante, que no deberíamos ni ambicionar tanto ni pisar tan fuerte.

Y por supuesto, cuando se producen dramas como este, suelen salir a la luz historias que nos hablan de entrega, heroísmo, abnegación; conoces personas, hasta entonces anónimas, a quienes un ideal, el deseo de ayudar a los demás, les ha hecho hacer kilómetros y enterrar sus vidas al servicio de una causa buena y de unas personas desamparadas: evangelio en estado puro.

3 de agosto de 2014

El fugaz éxito de un futbolista peruano

Cuando en junio de 1973 la Federación Española de Fútbol, presidida entonces por José Luis Pérez Payá, anunció la apertura de la Liga española a los futbolistas extranjeros y que cada equipo, tanto de 1ª como de 2ª división, podría contar con dos futbolistas de fuera, los clubs se apresuraron a buscar los jugadores que, dentro de sus posibilidades, pudieran elevar la calidad de sus respectivas plantillas . Uno de los equipos que con más intensidad había luchado por que se hiciera realidad tal decisión había sido el F.C. Barcelona, presidido entonces por Agustín Montal. El fichaje estrella de los "culés" fue sin duda el holandés Johan Cruyff, considerado por aquellas fechas como el indudable "number one" del mundo y uno de los grandes mitos de la historia del fútbol, pero junto a él también llegó a la Masía un jugador que deleitaría a los aficionados del Barça, un peruano de 23 años, bajito y con cara de indio, que respondía al nombre de Hugo Sotil y a quien ya en su tierra apodaban el "Cholo". Ese año el club blaugrana rompería su larga mala racha y ganaría la Liga con una superioridad tremenda, haciendo además historia tras ganar 0-5 en el mismísimo Santiago Bernabeu al gran rival merengue. Todo el mundo atribuyó a Cruyff el éxito del grupo que entrenaba Rinus Michels, pero quienes ya seguíamos la Liga española por aquellos años, tenemos conciencia de que junto al holandés brilló a una altura inmensa Sotil, quien con el 10 a la espalda se pasó el campeonato haciendo diabluras y practicando un fútbol de una brillantez pocas veces vista en los campos españoles.

Sotil era un jugador eléctrico, con un excelente cambio de ritmo, capaz de controlar el balón igual de bien con ambas piernas, con un dribling espectacular y un notorio olfato de gol. Junto a Cruyff formaron una dupla letal que complementaban muy bien el asturiano Marcial Pina, quien jugó su mejor año como futbolista y  un Charly Rexach que tenía clase y disparo, todos ellos alimentados por el excepcional y agotador trabajo que desarrollaban el alicantino Asensi y el cántabro Juan Carlos. Sotil era uno de esos jugadores artistas, capaces de hacer auténticas genialidades; era pequeñito y parecía tener algún kilo de más, pero era capaz de llevar locos a los defensas rivales los 90 minutos. Posiblemente en la actualidad no existan jugadores de sus características, en un fútbol de tanta exigencia física, con tanta táctica conservadora, en el que los entrenadores tienden a amarrar resultados y disponer de marcajes agobiantes a las figuras rivales;  no se puede saber como respondería ahora alguien tan puramente creativo y artista como el "Cholo", pero en aquellos años su fútbol estaba a la altura de los grandes de la época en su puesto -Rivelino, Overath, Arrúa, ...-.

La trayectoria del peruano en el fútbol español sufrió un golpe duro e irremediable al terminar la temporada. Tras ganar el Barcelona la Liga, tuvo lugar el Mundial de Alemania, un torneo en el que la selección peruana había quedado eliminada en la fase de clasificación por un gol marcado por el mítico ariete chileno Sergio Ahumada y donde, a pesar del triunfo final de los anfitriones, la gran sensación fue la "naranja mecánica" holandesa que entrenaba el mismo Michels. En los "orange" y junto a Cruyff brilló con luz propia Johan Neeskens, un auténtico "todoterreno" de 22 años que ya había ganado tres copas de Europa con el Ajax y del que estaba prendado el mister del Barça. Los blaugrana tenían el cupo de extranjeros cubierto con Cruyff y Sótil, pero se empeñaron en fichar a Neeskens e intentaron alguna argucia para colar al peruano como nacionalizado, algo que la Federación no permitió y que ocasionó que los "culés" dieran rienda suelta al victimismo y que Sotil se pasara el año en blanco. La decisión supuso un golpe durísimo para el jugador, quien cayó en el error de dedicarse a la vida nocturna barcelonesa y a beber más de la cuenta. Tras terminar la temporada, en la que el Barça  quedó tercero en Liga y fue eliminado en semifinales de la Copa de Europa por el Leeds United, Sotil ya había obtenido la doble nacionalidad y pudo figurar como uno más en la plantilla balugrana, pero su estado de forma ya no era el mismo, el mister fichado por Montal era el alemán Hennes Weisweiler, un hombre duro y rígido que nunca le comprendió y Sotil terminó jugando solamente 19 encuentros en los que marcó tres goles; al año siguiente solamente intervino en cinco partidos, regresando a Perú a su equipo de siempre, el Depirtivo Municipal de Lima.

Lo último que recuerdo de este jugador son las noticias de su precaria situación económica y algún homenaje que se le hizo en Barcelona. En los años 70 fue considerado el mejor "regateador" del mundo, en la historia del fútbol peruano comparte la cima futbolística con Teófilo Cubillas y aunque su paso por España fue breve y su gloria duró un campeonato, no podemos olvidar que el F.C. Barcelona llevaba 13 años sin ganar la Liga cuando la conquistó llevando Sotil la camiseta "10" y que tras ello no volvió a ganarla en 11 años más, es decir, que a lo largo de 25 años, la única vez que el club de la Ciudad condal consiguió el máximo galardón español fue con Sotil en su  equipo titular.





2 de agosto de 2014

Nos puede el WhatsApp


En diversas ocasiones he tenido la impresión de que el WhatsApp se ha apoderado de nuestras almas; ya no se trata solamente de la constancia de algunos en mandar mensajes, comentar cosas o enviar chorradas a diestro y siniestro, sino también comprobar cómo en las conversaciones que casi sin querer escuchas por la calle y en los medios públicos se reitera una frecuente, casi diría que continua, referencia a la puñetera aplicación. El WhatsApp protagoniza nuestras vidas y nos está quitando espontaneidad, frescura, diálogo y hasta bagaje cultural.

Incluso se ha acuñado un nuevo verbo: "guasapear": "yo guasapeo, tu guasapeas, él guasapea, ...", con sujetos en permanente situación de  gerundio -"guasapeando"- y otros de participio -"guasapeado"-, sin que quepa descartar que terminemos cualquier día en imperativo. La acción del guasapeo nos quita intimidad, diálogo y tranquilidad.  Hemos pasado de las tertulias culturales en cafés de estilo, los conciertos en auditorios y la platea del teatro a reuniones de autistas dándole al móvil y riendo a solas gracias intrascendentes, sino groseras.

Sin duda, antes éramos más sociales y compartíamos nuestras satisfacciones, risas y tristezas con los amigos; si aplaudíamos enfervorizados lo hacíamos al compás de quienes nos acompañaban, si una conferencia era brillante guiñábamos el ojo al de al lado y si en el teatro un actor la había pifiado le dábamos un discreto codazo al vecino; ahora el codazo se ha convertido en un timbre de sonido imprevisible: el WhatsApp es como llevar al amigo impertinente en el bolsillo.

Me temo que el tema también se nos está cargando el romanticismo; nuestros abuelos se declaraban en la celosía de la ventana, mandando flores  y hasta cantando una serenata; con los años todo se soltó más, pero aún duraba el romanticismo sacando a la chica a bailar, acompañándola a casa e incluso buscando la discreción del coche y la calle oscura.. Ahora los novios se relacionan por WhatsApp, ... ¡vaya lugar frío y desabrido para compartir el amor!. Y es que el WhatsApp no permite ni las palabras tiernas,  las miradas dulces ni los gestos cómplices ... no te vas a agarrar al cuello del móvil..

Mis amigos más inteligentes no tienen la aplicación, ¡ya decía yo que son tipos listos!.